Anel Tadeo López, comunicadora y artista visual, fotógrafa de profesión y amante de la naturaleza, emprende largas excursiones por los parques para captar con sus instrumentos de trabajo las imágenes insólitas del medio ambiente, descubriendo en ellas su otro yo, ese ente misterioso que transpira savia prodigiosa, huele a enervantes resinas vegetales y acaricia la mirada con un guiño seductor imposible de resistir.

Invitación de la exposición individual Mundos ocultos en la otredad, de la fotógrafa tabasqueña Anel Tadeo.
Invitación de la exposición individual Mundos ocultos en la otredad, de la fotógrafa tabasqueña Anel Tadeo.

Descifrando el lenguaje visual de la naturaleza, que expresa las emociones más puras de la humanidad en armonía con su entorno, Anel Tadeo coquetea con las formas sinuosas de los árboles, acaricia los contornos caprichosos de su corteza, juega con los mundos ocultos y nos cuenta una historia de duendes radiantes y fantasmas resplandecientes, en un ambiente creado con su fantasía estética y su técnica de artista visual.

En esta exposición fotográfica de Anel Tadeo, en la que predomina el collage de imágenes extraídas de la naturaleza mediante la fotografía intervenida y el trabajo creativo de composición y encuadre, el espectador de pronto se descubre inmerso en una atmósfera alucinante de colores y texturas que van más allá de la mirada objetiva. Este es el mundo oculto de Anel Tadeo, un entorno profundamente subjetivo integrado por clichés que congelan el destello de una gama de colores cálidos y sensuales, un ambiente festivo de danzas y caricias atrevidas que nos retan a descifrar el misterio de la vida misma, en un vértigo de líneas y formas que se transforman conforme la mirada las recorre con deleite.

Para Anel Tadeo, como para los pictorialistas del siglo XIX, “la fotografía no es un acto mecánico impersonal, sino una forma de crear imágenes singulares, conmovedoras y artísticas.” Su visión de la naturaleza y las formas que descubre son tan únicas, que ningún otro espectador lograría captarlas con su cámara. Porque Anel disfruta creando arte y lo hace como un juego en el que intervienen sus fantasías, sueños y deseos más profundos, esperando que el espectador pueda descubrir sus propias fantasías, sueños y deseos, sin quedar indiferente ante la belleza construida por sus manos.

El arte que nació en el siglo XIX con las sales de plata, hoy habla el lenguaje digital de los pixeles para crear múltiples efectos. Estas innovaciones técnicas permiten que Anel Tadeo tenga a su disposición una amplísima gama de posibilidades de expresión, las cuales sabe explotar gracias a sus conocimientos y habilidades estéticas, creando así una obra de arte muy personal, con un lenguaje visual subrayado por encuadres y puntos de vista inusuales para el espectador común, pero que todos podemos disfrutar con un sentido estético inmediato.

Tlalnepantla, Estado de México; septiembre de 2017