Año con año desde mediados del siglo 20, la “Elección de la Flor más Bella” de Tabasco, como se conoce al certamen de belleza local, es uno de los rituales populares que acapara la atención de los chocos de todos los rumbos sociales y culturales.

El ritual inicia con la presentación de las embajadoras dé cada uno de los 17 municipios, sigue con el desfile de carros alegóricos, los recorridos en los medios, las pasarelas altruistas, los eventos sociales, y finalmente, la noche de la elección de la mujer que portará La Flor de Oro.

Flores tabasqueñas de oro
Flores tabasqueñas de oro

En medio de toda esa fiesta jocosa, se toman millones de fotos de toda calidad y cuantía. Los medios impresos se pelean para tener una sesión exclusiva con las embajadoras, se imponen los estilos y alegorías del edén. Fotógrafos van, fotógrafos vienen, pero hay uno que desde hace más de treinta años retrata a las embajadoras sin falta, con rigor y estilo profesional. Su trabajo va tan ligado a la fiesta que la exposición de los retratos del maestro Hermilo Granados es uno de los distintivos de la Feria Tabasco.

De hecho, se puede decir que las sesiones fotográficas con las embajadoras y luego exposición de retratos, tal como la conocemos hoy, la inició en los años 80 este autor y empresario de la lente. A lo largo de más de tres décadas, muchos otros fotógrafos han irrumpido con sus apuestas visuales y desaparecen, solo el maestro Hermilo se mantiene puntual año con año.

Con su trabajo, que aún no se ha recopilado y mucho menos analizado, se tiene un registro de la evolución de la belleza tabasqueña de los últimos cuatro décadas, al menos, de la que se ha venido reflejando en elecciones de la mujer más bella, cada año, en Tabasco.

A lo largo todos este tiempo, cada año ha retratado a las 17 jovencitas, de las cuales, una es elegida como la Flor de Oro. De ese trabajo comparte por primera vez una breve retrospectiva de los primeros 18 años que van del siglo 21, entresacada de su inmenso archivo análogo y digital en el que están retratadas más de 600 jóvenes mujeres. A esta selección y búsqueda de su propio trabajo visual agrega anécdotas y comentarios que dejamos así, en primera persona, para deleite de los lectores.

Los primeros retratos de embajadoras se hacían en la Ciudad de México

2017 Bárbara Paola Aranguren Rosique CÁRDENAS, foto Hermilo Grandos
2017 Bárbara Paola Aranguren Rosique CÁRDENAS, foto Hermilo Grandos

Tenía yo 35 o 34 años de edad cuando empecé a hacer la galería de retrato de las embajadoras: qué gusto enorme, qué privilegio de verdad, haberle hecho retratos a todas estas chicas hermosas, electas por su belleza, por su simpatía. Quiero contar una anécdota interesante de mis inicios. Fernando Cabal Naranjo fue un comerciante que tenía una camisería y sastrería en los Portales de la Avenida Madero casi esquina con Lerdo en lo que hoy conocemos como Centro Histórico de Villahermosa. Él era aficionadísimo a la fotografía, incluso llegó a hacer fotos  de desnudos artístico en blanco y negro. Tenía en casa su propio laboratorio con reveladora e impresora.

Con Cabal Naranjo asistía a la famosa rueda de prensa de presentación de las embajadoras, como aficionado, sin mayor aspiración. Ahí, las chicas se prestaban a ser retratadas o retrataba yo a las que consideraba más atractivas. Todas las fotos que hacía eran para mi archivo personal. Fernando en cambio las retrataba a todas, hacía ampliaciones tamaño carta, les ponía el nombre de ellas y el nombre de sus municipios, y las exhibía en las vitrinas de su negocio.

Él hacía siempre una broma que generaba mucha comidilla: a la chica de Comalcalco le ponía el nombre de Tenosique y viceversa. Cada año hacía esta broma con distintos municipios, y no faltaba la señora que llegaba y reclamaba, a lo que él o sus empleados contestaban invariablemente que había sido la propia señorita quien diera esos datos. Se armaban buenas discusiones, incluso llegaban parientes de las muchachas a reclamar.

Por eso años, alrededor del año sesenta y siete, las chicas con familia de mayores posibilidades y aspiraciones se iban a la Ciudad de  México, se hacían un retrato con los retratistas famosos de allá y lo exhibían en Almacenes Cabal, porque por ahí pasaba todo el mundo. Pero no todas podían pagarse un retrato, había años en los que aparecía tres, a veces cinco, y solo en una ocasión vimos diez retratos.

La primer galería de embajadoras se presentó en 1979

2001 Valería Sala Arceo CENTRO, foto Hermilo Grandos
2001 Valería Sala Arceo CENTRO, foto Hermilo Grandos

Cuando se abrió la Plaza Comercial Tabasco 2000, -creo, si mal no recuerdo, en el año 1979-, el administrador, arquitecto Arturo Cienfuego Villanueva, me contrató para fotografiar a las embajadoras y hacer unas impresiones a color, enormes para la época, de más de un metro de alto.

Recuerdo que esa primera ocasión tenía unas cubetas grandes donde atemperábamos los químicos, fue mucho trabajo pero hicimos las 17 fotos. La propuesta tenía previsto colgarlas arriba, en las cenegas de la galería que tenían unos ocho metros de alto, pero cuando se pusieron las primeras nos dimos cuentas que parecían estampillas de cinco centímetros: el espacio se las comió. Se tomó la decisión de bajarlas y dejarlas a la altura de las personas.

La Plaza no tenía el pegue que tiene hoy en día e incluso había locales vacíos: era su primer año de operación, así que, se les ocurrió atraer la atención con esta galería. A partir de ahí, sin tener una visión clara de las cosas, empecé a hacer las fotos de las embajadoras, al año siguiente y luego al siguiente aunque la plaza ya no pagó ni un centavo. Mi apuesta era que las chicas retratadas compraran los retratos que les habíamos hecho.

Los primeros años, la galería de retratos fue una estrategia que nos permitía pagar la producción: en total unas ocho personas. Hoy son alrededor de 25 personas las que están detrás de mí: empezando por mi esposa, le sigue mi asistente, la persona que selecciona, la que retoca, el equipo que diseña escenario, los encargados del laboratorio, enmarcado y laminación. Mi equipo de producción ha ido creciendo, sin ellos no podría haber hecho este trabajo a lo largo de 35 o 38 años, que representa un acervo importante que ningún otro fotógrafo tiene, y no es porque lo hubiera pensado así, simplemente, se fue dando al paso.

Y bueno, si la vida me lo permite, me gustaría publicar en un libro a todas las embajadoras: más de 600 fotos. No sé cuántos años llevo haciendo la galería de embajadoras porque en el 2008, un año después de la inundación, se canceló la fiesta, luego en el 2009  se convoca pero se cancelaría de última hora pues el estado seguía en el agua. La fiesta se reanudó en el 2010.

En los sesenta se usaba mucho la minifalda y las muchachas mostraban con desparpajo sus piernas bien torneadas y juveniles

2003 Bárbara Valdemar Villanueva TENOSIQUE, foto Hermilo Grandos
2003 Bárbara Valdemar Villanueva TENOSIQUE, foto Hermilo Grandos

Una cosa muy notoria fue que, en 1968 o 69, las ferias las manejaban las cervecerías y la cocacola. Estas empresas traían las atracciones, programaban eventos, tomaban los lugares más lucrativos, traían grupos, etc. En esos entonces las embajadoras, que son la cereza del pastel de la fiesta, eran chicas de su casa que sin mayor ceremonia las encontrabas en el parque.

Un amigo -teníamos 26 años más o menos-, me decía: Vente Hermilo, vamos a la Feria, me dijeron que hoy van a ir las embajadoras. Tráete tu cámara. Llegábamos y nos presentábamos sin mayor formalidad ante las chicas y tomábamos los retratos. En esa época se usaba mucho la minifalda y las muchachas mostraban con desparpajo sus piernas bien torneadas y juveniles.

Las chicas eran preciosas y sencillas, le pedíamos una foto, le sugeríamos una pose: párate aquí, mira hacia allí. Ellas sonrían y aceptaban gustosas. Eran fotos en blanco y negro. No sé donde estén esos negativos y la verdad es que no creo que existan porque el clima de Tabasco es sumamente adverso para los negativos en blanco y negro y todavía más para los negativos a color.

El contraste que encuentro entre lo que vi en aquellos tiempos y lo que veo hoy en día, no sé si cabría decirlo así: es el protocolo absurdo. Alrededor de las muchachas hay un aparato complejo donde cada chica tiene un RP que es un representante o manejador de relaciones públicas y luego otro que lleva la agenda –porque las chicas tienen mil compromisos- pero en general todo eso sale sobrando.

Otra cosa que he visto en los últimos años es que en estas fechas de feria, surgen muchas revistas de papel y digitales que son mariposillas de atardecer: nacen hoy y mueren a los tres meses, pero como son prensa, tiene una fuerza de presión muy grande y casi obligan a las muchachas a salir en sus páginas. Y no es una revista, son muchas, que generalmente no tienen un respaldo ni una infraestructura para una sesión seria de fotografía: toman fotos con camaritas que causan risa. Cada trabajo es respetable pero no se vale  que hagan salir a las jóvenes a las 4 de la mañana para una sesión de fotos y sacar provecho.

La feria con mucho apego pero muy cara para la gente popular

2006 Adriana Liset Rodriguez Lastra CENTRO, 2003 Bárbara Valdemar Villanueva TENOSIQUE, foto Hermilo Grandos
2006 Adriana Liset Rodriguez Lastra CENTRO, 2003 Bárbara Valdemar Villanueva TENOSIQUE, foto Hermilo Grandos

Hubo unos años en los cuales, recorrer la ciudad, era como recorrer una inmensa galería de retratos de las embajadoras. Las calles, las casas y los aparadores de los comercios del Centro se tapizaban con los carteles de las embajadoras.

Yo recuerdo que los principales periódicos de Tabasco: El Sureste, el Tabasco Hoy, el Presente, el Rumbo Nuevo, el Novedades, publicaban el poster de las embajadoras que muchas personas coleccionaban y pegaban en sus casas y negocios. Incluso muchas de las chicas mandaban a hacer un cartel para obsequiar.

Este año 2017 he visto pocos, unos ocho municipios los han mandado a imprimir o bien las embajadoras de esos municipios los han mandado a hacer con sus recursos. En efecto, nada de lo que se veía antes en cuestión de fotos y carteles se ve ahora: la crisis económica no permite mucho margen. No creo que la Feria esté perdiendo rating, sigue siendo una fiesta popular muy esperada por los jóvenes.

Hay algo que sí afecta mucho a la población que visita el Parque de la Feria, los lugares en el interior son muy caros y ese gasto se refleja en el precio de las cosas que se venden. Un padre de familia con dos o tres hijos tiene que llevar un bonche de pesos para comprar un refresco y los gustitos. La situación económica del estado es muy precaria. Los tabasqueños somos el blanco de los “memes”.

La formación hace la diferencia creativa

2010 Gloria Maria Morales Madrigal JALPA DE MENDEZ, foto Hermilo Grandos
2010 Gloria Maria Morales Madrigal JALPA DE MENDEZ, foto Hermilo Grandos

Durante muchos años, he sobrevivido a una dura competencia con los fotógrafos jóvenes que hacen retratos de las embajadoras. Cuando empecé tenía 34 años de edad y todo el ímpetu juvenil o al menos de la temprana madurez, me sobraba mucha pasión por hacer las cosas. Hice y mantengo un trabajo creativo diferente gracias a la formación que tuve y sigo manteniendo con seminarios de fotografía en Estados Unidos y las convenciones internacionales de la Sociedad Mexicana en la Ciudad de México. He estado más cerca de la postura de experimentar y de hacer cosas diferentes.

La fotografía de los años 50 era acartonada, se acostumbraba un escenario grecorromano con fondo pintado clásico y poses rígidas. A partir de los sesenta la Kodak impulsa la fotografía de color directo –la llamó así para distinguirla de la fotografía blanco y negro que se coloreaba a mano-, lo que permitió romper esquemas viejos y salirse del estudio. Con todos esos avances y lo que aprendí me permitió hacer fotos diferentes.

El tiempo camina y a mí me da mucho gusto ver hoy en día la enorme cantidad de fotógrafos que salen y toman fotos con estilos inesperados: este año me llamó la atención un joven que todavía está estudiando e hizo una sesión con todas las embajadoras bajo una temática de flores y telas. Algunas tienen fallas técnicas pero en general logró fotos muy interesantes: hizo un retrato a la chica de Comalcalco, una joven muy difícil para el posado, que puedo calificar de extraordinario.

Las redes acabaron con la sorpresa esperada

2011 Yolanda Guadalupe Salinas Fernández CENTRO, foto Hermilo Granados
2011 Yolanda Guadalupe Salinas Fernández CENTRO, foto Hermilo Granados

Antes las fotos eran una sorpresa, una sorpresa esperada, hoy ya no: el internet y las famosas  redes sociales nos quitaron ese privilegio. Contra esa inmediatez tenemos que luchar los fotógrafos, todos, para presentar algo nuevo que sea sorpresa durante un día.

A propósito de esto, recuerdo que durante muchos años, la persona que encabeza el Comité de la Feria: Ignacio Cobo, celosamente impedía que ninguna foto se mostrara hasta el día que se mostraban las embajadoras a la prensa. Eso generaba expectativa, curiosidad. Pero claro, eso sería imposible en nuestros días.

Algunas veces he visto alguna participante con sangre autóctona, con sus risas perfectas que recuerdan las mazorcas de cacao y  su piel el color del cedro

2013 Yussihey Litzahaly Vidal Celorio, fotoHermilo Granados
2013 Yussihey Litzahaly Vidal Celorio, fotoHermilo Granados

La belleza de la mujer tabasqueña se divide más o menos en las mujeres de piel morena y las de piel clara o rubia. En Tabasco se dio un mestizaje que inicia con el famoso encontronazo de la llegada de los españoles, a lo que se sumó un poco de sangre negra y por último la vertiente francesa, entre otras influencias, que tienen mayor o menor peso según las regiones.

La chica que ganó en el 2015 tiene facha de extranjera, por ejemplo, pero la del 2010 era una estatua de chocolate. Claro, no sé cómo decir esto, algunas veces he visto alguna participante con sangre autóctona, con sus risas perfectas que recuerdan las mazorcas de cacao y  su piel el color del cedro. Son mujeres preciosas, sin duda, pero una cosa que ha sido notorio durante todos los años que yo he estado ahí, es la capacidad económica de las familias de las chicas. Eso cuenta mucho. Y sí, hay clasismo económico, absolutamente. Claro, también he visto familias que venden todo para que la muchacha gane.

¿Qué ha perdido o qué ha ganado la belleza tabasqueña de hoy? Yo respondería que candor y sencillez

2016 Julieta Campos Jimenez NACAJUCA, foto de Hermilo Granados
2016 Julieta Campos Jimenez NACAJUCA, foto de Hermilo Granados

Si me preguntan: ¿qué ha perdido o qué ha ganado la belleza tabasqueña de hoy? ¿Cuál es la diferencia entre una joven mujer -las embajadoras tabasqueñas-, de hace treinta años frente a la belleza tabasqueña de hoy?, yo respondería que candor y sencillez, absolutamente.

En cuanto al carácter, por más que sean amables, las chicas son unas divas. Algo se les sube a la cabeza. En cuanto a la presencia ya se comentó: ahora son mujeres más estilizadas de formas, más sofisticadas de estilo, se les prepara profesionalmente para eso.

Recuerdo que en los años 80 las chicas eran unas robustas muchachas, rotundas y generosas de carnes, y a medida que nos acercamos a estos últimos años, son cada vez más delgadas, estilizadas, aunque no salen en traje de bajo baño ni lucen su cuerpo. Eso no quita que podamos decir que la chica del año pasado tiene una estampa preciosa y que de todas las que este año participan, la que gane, es una lindura.

Nota: El texto fue publicado en la edición número 2 de la revista mensual Liberación Tabasco, publicado en mayo de 2017.

 

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Juan de Jesús López es escritor, periodista y fotógrafo nacido en Cárdenas, Tab., México (27 de marzo de 1967). Tiene publicado los libros de poesía Turuntuneando (UJAT/2005), de fotografía Ruega por nosotros (UJAT/2011), y de ensayo La fabulación del trópico en ruinas. Tres poetas en Tabasco (por aparecer bajo el sello del IEC/2017). Como escritor, su formación la inició en los talleres literarios de Tabasco y la continuó en el Diplomado de Literatura de la UJAT (UJAT-Sociedad de Escritores de Tabasco 1998). Sus trabajos literarios, ensayísticos y periodísticos aparecen en revistas y antologías literarias: José Carlos Becerra. Los signos de la búsqueda (CONACULTA/ UJAT/ 2002), Cartonistas de indias y poetas (IV Comité Regional de la CONALMEX/UNESCO/ 2002), Férido Castillo. Surco a la luz (UJAT/ 2003), Bajo la mirada de la ceiba. Artistas plásticos de Tabasco (UJAT/ 2006), Lengua de trapo. Doce relatos políticos jamás leídos en Tabasco (PACMYC/ 2006) Erase una vez un cuento. Compendio General del Cuento en Tabasco II (PACMYC/ 2010), Mujeres de miel (Gobierno del Estado/ IEC/ 2010), La importancia de llamarse Gabriela (Arqueros del viento/ 2012). Por el lado de la creación fotográfica sus estudios formales los inició en el Diplomado de Fotografía de la UJAT (UJAT 2008) y los continuó en el Diplomado de Fotografía del Centro de la Imagen de Tabasco (CONACULTA-IEC 2011). Ha participado en varias exposiciones colectivas entre las que destacan: Intromisiones (CCV/2007), Expresiones encontradas (Instituto Juárez/ UJAT/ 2009), Revolucionarios de hoy (Instituto Juárez/ UJAT/ 2010), 11/20 Muestra de fotografía contemporánea tabasqueña (Instituto Juárez/ UJAT/ 2011) y Refugio de luz. Muestra de fotografía estenopeica (Refugio de la luna/2012). En el 2012 fue seleccionado para la exposición colectiva itinerante Arte Visual 15 que recorrió su estado natal, también integró en las muestras colectivas Identidades. Intercambio de Artes Visuales Tabasco-Cuba (en 2013), y Fotografía Contemporánea F4CTORES (en 2014), ambas preparadas por la UJAT. En 2016 fue seleccionado con su políptico Cuando ocurre lo que mira el que vive. Petrofabulaciones, en el 4to Encuentro Contemporáneo de Artes Plásticas Sur-Sureste (Secretaría de Cultura Federal/IEC, 2016) Actualmente, realiza una investigación sobre la historia de la fotografía en Tabasco que se titula Miraoyo, apuntes para una cronología de la fotografía en Tabasco. En el diarismo cultural ha colaborado en las revistas culturales CasatomadA, Lunes Especial, Tierra Adentro, Gaceta Universitaria de la UJAT, Presencia, Signos de la UPCh, y en periódicos villahermosinos como El Sureste de Tabasco, Milenio Tabasco, Diario de Tabasco y Liberación Tabasco. Sus primeras colaboraciones aparecieron en la primer revista literaria creada en Tabasco en 1997: CasatomadA, y en 2015 funda y dirige la revista cultural en línea puntodereunion.com.mx En 2017, cumplió 20 años de trabajo en el oficio del periodismo cultural y medio siglo de vida, pero eso, ya es otro asunto.