En los baúles de la infancia están los ricos tesoros culturales de cada uno de los pueblos mexicanos: los de Campeche guardan las fabulaciones piratas, los del Tabasco la danza El pochó, los de Zacatecas sus máscaras sincréticas, los de la Ciudad de México sus muñequitos de la lucha libre y el fútbol, los de la sierra de norte sus guaraches y juguetes de madera. Pero también están la ropa, los colores, los objetos marinos y las cosas hechas con barro y madera.

Museo Regional de Antropología tabasqueños recibe Baúles de tesoros infantiles, foto de Juan de Jesús López/puntodereunion.com.mx
Museo Regional de Antropología tabasqueño recibe Baúles de tesoros infantiles, foto de Juan de Jesús López/puntodereunion.com.mx

Eso lo que se muestra en la exposición “Baúles con Alas y Raíces. Tesoros de los niños y niñas de México”, que se presenta a lo largo de este fin de mes de julio y agosto de 2017 en la planta baja del Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, donde estas vacaciones de verano los niños y sus papas se pueden dar todo un festín visual y de querencias conociendo la riqueza cultural del páis.

La exhibición es resultado de un proyecto que nació en 2014 y participan los 32 a través de sus coordinaciones del programa Alas y Raíces, de la Secretaría de Cultura. De acuerdo con lo dicho durante su presentación local, cada baúl contiene lo que de acuerdo a lo que de más de dos mil niñas y niños, que viven a lo largo del territorio nacional, consideran como lo más representativo de la identidad de su estado. En general, se puede decir que construyeron el tesoro infantil nacional en esta muestra que se puede calificar describir como una de las mejores y más apropiada para la temporada.

Los baúles que contienen los ricos tesoros de los niños y niñas de México están hechos con madera, textiles, maderas y objetos reciclados, de acuerdo a cada región, y “representan la unión familiar y la tolerancia a partir de la diferencia del otro. Fueron diseñados por un artesano y por un artista visual de cada estado, y en el caso de Tabasco, participaron los maestros Sebastián de la Cruz y Crescencio Arias, además de la artista visual Lorena Priego, precisó Marisol Rocha.

El baúl tabasqueño muestra el amor a la música y el baile, a través de máscaras, flores, velas, cascos y espadas que se utilizan en las danzas prehispánicas del Pochó, el Caballito Blanco, el Baila Viejo y la danza de David y Goliat, con las cuales se festejan el Carnaval de Tenosique y otras fechas memorables.

La colección se expuso por primera vez en las 15 estaciones del Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, después se exhibió en el Museo Nacional de Culturas Populares, y a partir de ahí comenzó su recorrido por todo el país. Se podrá apreciar hasta el 28 de agosto, de martes a domingo de 9 de la mañana a 5 de la tarde. La entrada general tiene una cuota de recuperación de 20 pesos.

 

Compartir
Artículo anteriorSheila Dorantes, una mujer que pinta, escribe y baila sola
Artículo siguienteMagna exposición del arte prehispánico en el Museo Regional de Antropología “Carlos Pellicer Cámara”
Juan de Jesús López es escritor, periodista y fotógrafo nacido en Cárdenas, Tab., México (27 de marzo de 1967). Tiene publicado los libros de poesía Turuntuneando (UJAT/2005), de fotografía Ruega por nosotros (UJAT/2011), y de ensayo La fabulación del trópico en ruinas. Tres poetas en Tabasco (por aparecer bajo el sello del IEC/2017). Como escritor, su formación la inició en los talleres literarios de Tabasco y la continuó en el Diplomado de Literatura de la UJAT (UJAT-Sociedad de Escritores de Tabasco 1998). Sus trabajos literarios, ensayísticos y periodísticos aparecen en revistas y antologías literarias: José Carlos Becerra. Los signos de la búsqueda (CONACULTA/ UJAT/ 2002), Cartonistas de indias y poetas (IV Comité Regional de la CONALMEX/UNESCO/ 2002), Férido Castillo. Surco a la luz (UJAT/ 2003), Bajo la mirada de la ceiba. Artistas plásticos de Tabasco (UJAT/ 2006), Lengua de trapo. Doce relatos políticos jamás leídos en Tabasco (PACMYC/ 2006) Erase una vez un cuento. Compendio General del Cuento en Tabasco II (PACMYC/ 2010), Mujeres de miel (Gobierno del Estado/ IEC/ 2010), La importancia de llamarse Gabriela (Arqueros del viento/ 2012). Por el lado de la creación fotográfica sus estudios formales los inició en el Diplomado de Fotografía de la UJAT (UJAT 2008) y los continuó en el Diplomado de Fotografía del Centro de la Imagen de Tabasco (CONACULTA-IEC 2011). Ha participado en varias exposiciones colectivas entre las que destacan: Intromisiones (CCV/2007), Expresiones encontradas (Instituto Juárez/ UJAT/ 2009), Revolucionarios de hoy (Instituto Juárez/ UJAT/ 2010), 11/20 Muestra de fotografía contemporánea tabasqueña (Instituto Juárez/ UJAT/ 2011) y Refugio de luz. Muestra de fotografía estenopeica (Refugio de la luna/2012). En el 2012 fue seleccionado para la exposición colectiva itinerante Arte Visual 15 que recorrió su estado natal, también integró en las muestras colectivas Identidades. Intercambio de Artes Visuales Tabasco-Cuba (en 2013), y Fotografía Contemporánea F4CTORES (en 2014), ambas preparadas por la UJAT. En 2016 fue seleccionado con su políptico Cuando ocurre lo que mira el que vive. Petrofabulaciones, en el 4to Encuentro Contemporáneo de Artes Plásticas Sur-Sureste (Secretaría de Cultura Federal/IEC, 2016) Actualmente, realiza una investigación sobre la historia de la fotografía en Tabasco que se titula Miraoyo, apuntes para una cronología de la fotografía en Tabasco. En el diarismo cultural ha colaborado en las revistas culturales CasatomadA, Lunes Especial, Tierra Adentro, Gaceta Universitaria de la UJAT, Presencia, Signos de la UPCh, y en periódicos villahermosinos como El Sureste de Tabasco, Milenio Tabasco, Diario de Tabasco y Liberación Tabasco. Sus primeras colaboraciones aparecieron en la primer revista literaria creada en Tabasco en 1997: CasatomadA, y en 2015 funda y dirige la revista cultural en línea puntodereunion.com.mx En 2017, cumplió 20 años de trabajo en el oficio del periodismo cultural y medio siglo de vida, pero eso, ya es otro asunto.