Pasó del desafío a la fijación, es lo primero que se puede decir de este autor tabasqueño, René García Ramón, quien hizo aparición en el escenario de la pintura local con una exposición hecha de sangre y provocación. Literal. Eso fue en la última década del siglo 20, pero lo cierto es que, esa apuesta no la volvió a repetir y desde su primera exposición individual en 1990 que tituló Colores y Sabores, sujetó su tema creativo y el carácter de su construcción apegándose al mundo de la cultura vernácula.

Charros y caballos de René García Ramón
Charros y caballos de René García Ramón

En García Ramón no hay la mirada especulativa sino la mirada de la contemplación, antes que una obsesión lo que hay en su trabajo es la búsqueda de un deseo, de un mundo en el que creció y vive: el trabajo de rancho, los jinetes y especialmente el caballo, que hablan de una visión nostálgica al mismo tiempo que de una admiración por una virilidad plástica.

Ahora que presenta en la Galería Museográfica su colección de Charros, ha dicho de estos elementos temáticos que los pinta porque le gustan y le gustan por su poderosa elegancia. Acepta. Me gusta la inteligencia de sus diferentes razas y sus colores: crecí entre caballos, llevo en las narices su olor y en la piel el ritmo de su sangre, son animales magníficos en el trabajo o en la gala.

René García Ramón Macuspana estudió en los talleres de dibujo y pintura en su natal Macuspana, vocación que continúa en el Centro de Estudios e Investigaciones de las Bellas Artes (CEIBA), en Villahermosa, capital de su estado, a lo que sumaría más adelante la Licenciatura en Diseño Gráfico, estudios de Fotografía Publicitaria en la Ciudad de México y cursos especializados en artes plásticas en Barcelona, España.

Charros y caballos de René García Ramón
Charros y caballos de René García Ramón

Ha participado diversas exposiciones colectivas y tiene en su lista de muestras individuales algunas presentaciones de calibre considerable, en todas están presentes los temas recurrentes de la plástica mexicana bucólica, del canon figurativo: desnudos, bodegones, caballos, retratos y ese símbolo de color y sexualidad que hizo del dolor su autorrepresentación: Frida Kahlo.

Su obra plástica le ha presentado en diferentes espacios nacionales y galerías fuera del país. Museográfica Desarrollo Cultural se estrenó en 2010 con una primera exposición individual de este autor en el Restaurante Los Jinetes, y este 2017, tras una larga ausencia, este martes por la noche, presenta el trabajo más reciente de su obra en Galería de Arte MDC y propone un enigma: en Charros, casi todos los personajes están de espaldas, ¿por qué? Vaya y vea, la cita es en Zaragoza 814, Centro de Villahermosa.