El dorado del sol matutino, las nubes y el mar, regalo inesperado que ningún visitante al Caribe quintanarroense se espera visitar al Xcalak, y Mahahual en un mismo día, aunque media hora de retraso, el sábado 20 de mayo a las 17:03 reza el boleto, del microbús Caribe, anuncia un nubarrón sin lluvia en el panorama, en el viaje de Bacalar al lugar casi virgen: Xcalak.

A su llegada, a las 19:50 horas, un citadino ve con asombro la existencia de calles con arena, la tranquilidad sólo es rota por las luces de las motocicletas, vehículo común en el lugar, y uno que otro vehículo. Las palmeras mecidas por el viento marino son algo natural, así como el continuo rumor sin parar del choque del mar con el segundo arrecife más grande del mundo.

Oro xcalaqueño, fotos de Héctor Cobá
Oro xcalaqueño, fotos de Héctor Cobá

Conocer el faro a sólo tres cuadras del lugar elegido para dormir, el hotel Caracol Caribe, ver a oscuras el pequeño muelle y caminar sin preocupación alguna a la orilla del mar, ante las silentes embarcaciones resulta una combinación embrujadora que arroba.

Similar al muy caribeño y marítimo camarón al coco, en un comedero, se sirve pez león al coco, y la infaltable langosta.

Ya el domingo, nueva caminata a la orilla del mar donde un pelicano lucha contra el viento del mar, ¿o será que así se refresca? Las gaviotas del muelle sólo se alejan tres metros del intruso.

La mañana es más tranquila que la noche anterior, lo que permite observar infinidad de envases vacíos de bloqueadores y bronceadores, al menos unos 500; según los lugareños son parte de los constantes recales a la orilla del mar; lo que no obsta para considerar algunos de los asoleados recipientes ya sin etiqueta sean de visitantes locales o nacionales.

En tanto los envases de cervezas vacías, nacionales y beliceñas, algunas todavía en bolsas de plástico y otras en su correspondiente caja de un seis, indican que son de visitantes de la región de un municipio cercano. Esto a pesar del anuncio en una madera plana que dice: “Conserva limpia la playa, no seas cochino”.

Tras lo anterior, a cumplir con la entrevista concertada con el cervecero artesanal de Xcalak, David Randall, creador con su equipo integrado por su esposa Ilana; sus colaboradores Alex y Omar, de las cervezas: Tarpon Tale Pale Ale, Permit Me-1 Porter y Costa Maya Sunrise Ámbar Ale, donde uno nunca imaginó las hubiera.

La informalidad del camión “Caribe”, dizque la empresa ADO, salió una hora antes, hecho que dejó pensando a este narrador: ya no llego al compromiso vespertino en Mahahual.

La bonhomía de un simpático Ramiro, xcalaqueño sincero y amigable se informó y avisó a este remedo de cronista, un amigo va a Chetumal, te puede dejar a dónde vas. Sin su ayuda no llegaba.

Puentes no muros y cruzando fronteras

Oro xcalaqueño, fotos de Héctor Cobá
Oro xcalaqueño, fotos de Héctor Cobá

Sólo se invitó, un cangrejo que camina entre los pies de los asistentes que permanecieron  hasta el concierto del cierre del día con. Al grito de Puentes no muros, un crustáceo, hace suyo el lema del Festival Mahahual Cruzando Fronteras y camina en el espacio “robado” por la civilización. Su espacio.

Éste aparece casi al final de la primera canción de la banda chetumaleña Bandebuz, a las 23:30 horas, que sigue con los festejos de sus 25 años, el dominical 21 de mayo de 2017, en el cálido Mahahual.

Música de rock y blues, baladas, danza contemporánea, así como presencia de Peter Pan y El Principito, en el malecón de Mahahual, en una estrategia para fomentar la lectura en los infantes a través de pintas alusivas en las bancas llenaron la actividad cultural, gracias a la programación lograda con la habilidad de Luciano Consoli, Omar Capistran y América Pintor más el diligente equipo de trabajo para esta quinta edición del.

Antes de la primera actividad del día, un boceto, a leguas se ve, dice que será del personaje Peter Pan, creado en 1904 por el escocés James Matthew Barrie; es notable habrá otro personaje favorito de los niños, el de Antoine de Saint-Exupéry: El Principito, texto publicado en 1934. Esto en las bancas de concreto del malecón cerca del escenario principal, imitando las acuarelas que aparecen dentro del autor en el libro mencionado.

El imperante calor pierde fuerza con la vespertina-nocturna brisa marina musicalizada con el incesante choque del mar con el arrecife aledaño.

A la entrevista a un periodista cultural que habló de las debilidades en Quintana Roo en ese rubro y a un directivo de un canal de televisión, que platicó de medios de comunicación y libertad de expresión, que abrió el día, siguió la actuación el grupo de danza contemporánea Operativo Silla Móvil de Playa del Carmen, que mostró su experiencia dancística presentando fragmentos importantes de la vida de Frida Kahlo denominado Danza Dolor de mí. A continuación actuó el grupo poblano Sierra Roja con canciones en inglés, a los que siguió la baladista Tyna Ros, para que cierre el programa Bandebuz. Luego seguiría una hamburguesa a las brasas, riquísima en corredor del sabor.

Ya el lunes, lucía vacío el domo contiguo donde permanecen varias exposiciones de fotografías con diversas técnicas, mientras seguían las acciones para pintar las bancas con motivos de la literatura infantil para acercar los niños a la lectura.

Si se camina de la calle Huachinango; ahí está el café La Tartaleta, donde se puede ingerir un revitalizador y delicioso café americano proveniente de Chiapas; hacia el final del malecón de Mahahual, aún permanece virgen el “lienzo banquero” cuya autora combinará grabado y oleo en su acuarela, a la orilla del mar, con una imagen de Frida Kahlo. En el camino está casi lista la banca de Peter Pan, incluido el capitán Garfio y su garfio, el barco de la muerte y frases del libro frente al Nacional Beach Club. Luego aparece, en otra banca, el personaje principal de El Principito, está de espaldas sobre su asteroide.

En tanto un habitante con cuatro años de residencia asegura que no existe la inseguridad y se puede dejar el casco de la moto sobre el vehículo y seguirá ahí al día siguiente, lo mismo si fuera una bicicleta. Por otra parte, otra vecina afirma que urge un programa de salud mental en la comunidad por la aparición de las drogas químicas, lo que hace parecer a la marihuana y las bebidas alcohólicas cosa de niños. Asimismo, la presencia de una veintena de rémoras de las mariposas de bar, los teporochos pues, se mezclan con los turistas y los locales, estos para saciar su sed se dedican a recoger latas para vender y poder comprar su barato pero preciado líquido.

Faltaba más, faltaba menos, los tepos también disfrutan la tranquilidad del sitio porque en Mahahual en las tiendas incluso todavía dan fiado, pero el interesado mayor de 90 años debe llegar acompañado de su abuelito y ¡ya está!

Para la pernocta se eligió el hotel Luna de Plata, donde la silenciosa amabilidad lo hace a uno sentirse en casa, saliendo y entrando sin problema alguno de ahí. Sin ruidos ni molestias, hecho que aumenta el deseo de regresar…

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El cancunense Héctor Cobá estudió la licenciatura en ciencias políticas y administración pública en la Universidad Autónoma de Campeche; actualmente es director editorial de la publicación Panorama Sur (en Cancún) e imparte los cursos de ortografía y redacción, y el de relaciones humanas y trabajo en equipo; tiene más de 27 años dedicados a las labores periodísticas. Ha publicado en las revistas Tierra Adentro, Fronteras. Revista de diálogo cultural entre las fronteras de México ambas del Conaculta, y en El Acordeón (revista de cultura de la Universidad Pedagógica Nacional); fue editor de Entre Letras, órgano informativo de la sociedad artística y literaria de Campeche y corresponsal de la revista cultural Generación, en Campeche.