Evocación de Juan Villoro

En los tiempos en que Enrique González pedrero y Julieta Campos fomentaban la cultura en Tabasco como quienes van a las cruzadas, una pequeña palapa de Pejelagartero, Sección Tercera, se convirtió en Telesecundaria. El maestro se llamaba Teodosio García Ruiz y parecía un jovial Buda de 16 años. El nombre del lugar proviene del pejelagarto, el pez con boca de caimán que es horrendo al natural y espléndido en empanadas. Hemos olvidado las horas que tardó la pick-up en llegar a la palapa, pero no la emoción de encontrar a veinte alumnos versados en Borges, Paz, Pessoa, Darío y los otros. A falta de libros, Teodosio había armado una “biblioteca” con recortes de periódico. El Sábado, de unomásuno, y la naciente Jornada Semanal, eran sus fuentes. Con paciencia cartuja, el maestro adolescente había recortado suficientes artículos para que sus alumnos tuvieran una versión digna de las escrituras del mundo; los infinitos temas de las bibliotecas borgeanas pasaban milagrosamente por las manos y los recortes de Teodosio. Tanta pasión por la literatura tenía algo intimidatorio; los alumnos escuchaban al visitante como si en verdad tuviera algo que decir.

Al final de la charla, hubo una comida en la que Teodosio no dejó de practicar la autocrítica: todo sería distinto si no se hubiera escapado el “pochitoque”. El pochitoque era una pequeña tortuga que él reservaba para comer ese día. “se fue de noche”, suspiró Teo con dramatismo de capa y espada. En ese momento la tortuga debía estar representando la paradoja de Zenón de Elea en Pejelagartero, Sección Segunda.

Pasó el tiempo y sólo nos llegó una noticia del heroico maestro de Tabasco: “está muy flaco”. Ahora, acabamos de recibir el libro de poemas Yo soy el cantante, dedicado a Armando Manzanero, Marco Antonio Muñiz, Álvaro Carrillo, y a Estela, la infaltable musa: “digo estrella y el latín me españoliza estela”.

Muchos años después, en otra selva, el pochitoque llegó a nosotros.

Nota: este texto fue  publicado por Villoro en el suplemento La Jornada Cultural del periódico La Jornada, cuando se enteró de la muerte del poeta y la compilación de los “Testimonios textuales” que se preparaban en Tabasco para homenajearlo, accedió con gusto para su reproducción.

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Puntodereunión (Enero de 2016) es una revista cultural en línea que concentra su atención periodística en el encuentro contemporáneo entre las culturas, las ideas, el arte y la ciencia en el Tabasco y el Sureste. En sus temas -dentro de lo posible y según sus posibilidades- se pepena la inmediatez viral en la redes sociales, se da cuenta del diarismo de la agenda cultural según lo dictan la actividad de las instituciones y organismos alternativos, y el periodismo cultural entendido como actividad reflexiva, como investigación y diálogo que toma su tiempo y distancia. En resumen, periodismo cultural como punto de reunión propuesto para pensar con emergencia lo que acontece pero también para la convivencia entre las distintas prácticas culturales.