[fragmentos]

2

Alguien

ese que todavía soy

me lazarilla cuando la oscuridad duerme a un costado en el vórtice de

mis trastabillantes sueños en vigilia se apoltrona en el rincón perimetral de libros discos y uno que otro soneo de amortiguado amor a los salomas sandungueros con frenesí de manigua cayuco boya rumor de negra santa mulata endomingada de caderas y el ras-ras de zapatillas

fuera zapato viejo la chancleta que yo tiro no la vuelvo a levantar

Alguien

aquel que sigo siendo ya sin soñar quien quiero ser

deambula por mis ciudades por mis urbanas banquetas por mis

         burgos en floración de ría muelles y astilleros

Precavido presuntuoso ¿de qué presumo si no tengo zona ni tiempo?

balbuceo salmodias ensalmos cantinelas herméticas pulsiones

 

 

3

Una mujer mayor que yo me espera a la salida del colegio

Una mujer me lleva de la mano a su recámara

Una mujer me manda al diablo me rezonga no cambias sigues

         siendo el mismo

Una mujer a la vuelta de unos años me reclama la irresponsabilidad

         de haberme ido sin decirle ya no me esperes más

Una mujer me dice te jodiste para siempre con ese verso copiado al

Erotókritos que te marcó sin que te dieras cuenta

desdichado aquel que en una mujer confía

 

 

4

Poeta al fin

¿qué más puede esperarse de un obstinado fantasma sin sombra?

A lo peor es cierta la conseja la poesía y los poetas no tienen rostro

ya entiendo por qué la hermana de Lord Byron le aconsejó no visitar a

Maria Musters [de soltera Maria Ana Chaworth]

si vas volverás a enamorarte

después de todo parece verdad eso de que los poetas no tenemos derecho

         a desesperarnos

 

 

5

Retrospectiva hipérbole 

una galaxia enana encubierta a más de diez mil millones años luz de

         este mínimo adefesio mitotero llamado sistema solar

no hay pie de rey ni regla de cálculo para medir en tiempo real tanta

parafernalia poética con que los astrónomos y anexos se apasionan sin encontrar aún el primer estallido de los orígenes del cosmos

navegante navigatur navegando se hacen naves al navegar

no se puede alzar la mano no se debe humedecer con lluvia de estrellas

         la insolación lunar

no se tiene otro destino 

el desfallecimiento no muere con la muerte tu consigna fenece es fenecer

tal vez llegues a ser el único invitado que asista tu propio sepelio

¡pobre infeliz rejego cesarvallejiano!

jamás te dieron duro con un palo ni duro también con una soga 

esto lo saben bien William Blake un tal por cual James Joyce y algunos

silabarios montaraces midiendo el equinoccio de un versículo a la manera de Lawrence Ferlinghetti Rainer María Rilke y una pila horacio-catuliana de memoriosos honderos entusiastas que a punta de odas églogas y épicos sonetos de un solo verso en sánscrito yatuvés bajo el refrito atroz de una desmemoria moribunda son tu cortejo tu contraseña nómada tu salvoconducto a los quién vive quién anda ahí abran paso que no tengo llevo prisa en desvivirme

 

 

10

Deambulatorio prófugo de escolaridades y manuales monásticos a la

         deriva

bajo una lluvia pertinaz barquitos de papel en el fragor de remolinos

         esquineros

una ciudad puerto muelle velamen desplegado viento en popa pregona la

historieta la conseja rilkeana de la niñez patria del escrivividor de lo vivido

¿de qué infancia se habla cuando el infante aún no fabla sus alegres

tristezas de transeúnte febril en los parques sin más ni más persuasivo correr tras un voluntarioso juego de pirotecnias para desapercibirse del arribo de eso que llaman pubertad a la vuelta calendaria de la esquina?

¿de qué imprevista edad de la razón se apergamina el devenir de

nostalgias y otras muy otras saudades empotradas en los varaderos de lo que no será ni es ni fue premonición de arreboles en los manglares de un estero hace mucho escamoteado por desagües y drenajes uncidos al progreso al bienestar a las corrosivas modernizaciones de la nada?

 

 

18

La núbil comparecencia sobre la estepa en estos deambulatorios

         suburbios del mundo

nótese la poco puntual aserción escéptica de cómo hemos venido a dar en

         lo que ahora somos sin más quebranto ni queja ni olvido o

         cualquier otro tango a un tris de lágrima o sollozo compungido

pancartas alebrestadas consignas rumor anciana tempestad alucine

         mordaz

primer movimiento hacia el milenio de un manatí subsumido en la

         penumbra

Ruta de evacuación desembozada más allá el desencanto

dispense usted las molestias estamos trabajando para repercudirle el

         alma  

festividad frenesí festival

palabrerío de fuegos hipotérmicos pirotecnia de juegos ensamble

work in progress mejor words in process

Silencioso murmurio acepción proyectiva-progresiva enjuiciamiento

el  mejor orfebre factual fabla con lucidez de embarnecida libélula

         luciérnaga 

galope de escurridizos sinsabores días aciagos desventura finisecular

calendas reiterativas calendas de carnaval extraviado

 

 

22

Vamos a ver cómo se escribe la vida tras la vida

zombi a la deriva

los jinetes del apocalipsis sellan la jugada 666

en la orilla adustos campanarios

Macbeth brinda con las tres hermanas brujas en el atrio de una tragedia

hipálage no proviene de hipo ni de hipopótamo ni se trata de hipar en

         medio de una escena a todas luces sobreactuada

hace unos días a menos de cien metros de la librería universitaria hubo

         una balacera

en castizo castellano tiroteo

si me llega un balazo la corrección gramatical sale sobrando

Somero canto jondo

cuál será la bala que me mate a mí

cuál será bala será de balacera cuál será

 

 

25

Volviendo al sueño de la pesadillenta realidad

descubro bajo el lapidario sarcasmo de las distopías menos utópicas 

esta vaina de ausencias saturadas de ruidos y furias no es la refrescante pausa en medio camino que el dantesco cómico pre-renacentista hizo para submarinizarse en los sótanos terrestres rumbo al falansterio de las buenas intenciones

la niña Popó mambea concierto de bongós

aplaude chilla brinca con fervor exorcizante aleluyas 

cómo sabe lo que sabe cuánto sabe el chamán el gurú el maese el

         magister el teacher

el man de manes el más bacán de los bacanes

La niña Popó hace popó fuera de la bacinica

 

 

26

Si Faulkner ya sentenció eso de que al escribir el escritor aprende a leer

puedo entonces sin paliativo ni anestesia asumir lo que el reviejo Revueltas el viejo José reconoció como principio básico de toda escrivivencia que todo escritor al mismo tiempo que está preso por lo que escribe está apresando a los posibles lectores de su obra

No sé si me doy a entender si se me entiende esto que yo mismo sigo sin

entender qué carajos es esto de la literatura ni si ha servido para algo más que no sea ponerme a la orilla del descalabro existencial

suponer que ya la hice que la pírrica victoria me liberó de ser calandrio

         en jaula de oro cantaor de nostalgias en lista de espera

Moribundo en exilio agónico

reitero una vez más la imbarajitable consigna de Jean Genet

la escritura es el último recurso de quien lo ha traicionado todo

lo complemento debo comple/mentarlo

la escritura es el último recurso de a quien lo han traicionado todos

 

 

30

No me llamo Stephen no soy Dedalus ni busqué la primogenitura  

James Joyce enquistado en sus rincones brujos de billares dublineses

Malcolm Lowry ruletea sobre la vieja tumba de su amigo escondido en

         marañas novelescas

en algún momento don Nadie Quídam pidió a la concurrencia Llámenme

         Ismael en homenaje al presunto narrador de Moby Dick

cada vez me convenzo más que las campanas siguen doblando por el

frenético taciturno Ernst que hizo de París una fiesta para que las nieves del Kilimanjaro no se le fueran encima

Formas de leer de soñar reír amar odiar vivir

mamá pregunta ¿no encontraste otra manera de morir?

Apechugo el cuestionamiento en la rebatiña de no despertar

de no irme de bruces contra el asfalto de mis laberínticas

         conmiseraciones babelizantes

toc tap toc tap toc tap stop exit resist

Ah los futuros pretéritos del presente

desinencia  precaria la del tiempo trivial discontinuo febril

rebambaramba de una noche aciaga

morondanga triste tristísima

 

 

 

31

El infrascrito suscritor de estas obviedades perogrullescas expresa su total conformidad con la opinión de Ricardo Piglia sobre Octavio Paz en la p. 185 de La Forma Inicial, Ed. Sexto Piso, México DF (Madrid, España), 2015:

La muerte de Octavio Paz podría entenderse como la muerte del

último que intentó conservar una función que la sociedad había perdido y la conservó a cambio de perderlo todo, a cambio de excluir la literatura para conservar la figura pública del escritor como ideólogo. Paz era… una figura anacrónica, obviamente, una especie de Lugones fuera de estación. Todos hacían de cuenta que lo oían porque era poeta, pero en realidad es obvio que Paz no fue otra cosa que un periodista, sobre todo eso, un gran periodista, un excelente divulgador de teorías y de hipótesis que entendía mal y transmitía bien… Y fue el primer intelectual de nuevo tipo… que se dedicó sistemáticamente a legitimar y ‘modernizar’ los temas y las cuestiones que quería imponer el Estado y que preocupaban a la cultura dominante.

 

 

45

Letanía lejana de un coscolino disfraz de personaje extraviado en una

         secuencia ¿abstrac? súper zoom da capo olerí olerá

debe saberse la historia de pasado mañana volverá a pasar anteayer

Viene aconteciendo sucesivamente

de siempre en siempre de nunca never a never nunca

bares cantinas tascas tabernas

postal sin firma farola ebria llanto esquinero madeimoselle rúa

saltimblanquesina adoquines fiebre invernal luto sin duelo el reto islam muslim musulmán

Desreconfigure la imagen senectud en llamas biografía de parodias

¿lo de senectud se infracciona como obsolescencia de un cadáver en

         situación de disponibilidad o es preámbulo exlibris?

¡Uta!

 

 

Nota

A mediados del mes de febrero le fueron solicitados varios textos al maestro Fernando Nieto Cadena con el fin de publicarlos en el mensuario Liberación Tabasco, impreso del que se tenía previsto apareciera su primer número a principios de marzo de 2017. La edición se atrasó por distintos motivos. Los retomamos aquí sin fines de lucro para el homenaje que puntodereunion.com.mx le ofrece, y con apego a la memoria y deseos expresados.

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Fernando Nieto Cadena, poeta, ensayista y crítico cultural ecuatoriano. Nació el 29 de marzo de 1947 en Quito, Ecuador, aunque él siempre señaló en sus libros como lugar de nacimiento, Guayaquil, incluso sus amigos originarios de aquel país lo señalan como un "Guayaco" de sepa. En Ecuador, estudió literatura, fue profesor de literatura e inició su trayectoria literaria con el grupo Sicoseo donde comparte créditos con autores como Fernando Itúrburu. En 1978 llega a México y se suma al grupo Infrarrealista en el que participan autores como el poeta mexicano Mario Santiago Papasquiaro y el novelista chileno Roberto Bolaños, por otro lado, se integra al sistema de talleres literarios nacionales promovidos por el INBA. En 1979 arriba a Tabasco, lugar donde ha radicó desde mediados de los años 80 hasta su muerte, por lo que muchos le adjudicaron, entre bromas y veras, la ciudadanía "Ecuamex". Publicó los libros de poesía Tanteos de ciego al mediodía (Guayaquil, 1971), A la muerte a la muerte a la muerte (Casa de la Cultura Ecuatoriana-Núcleo del Guayas, Guayaquil, 1973), De buenas a primeras (Guayaquil, 1976). En México inicia una nueva etapa con su libro Somos asunto de muchísimas personas (Joan Boldó i Climent, 1985), Mirar de lejos la nostalgia (Aguiluchos, Villahermosa, 1997) De última hora (Imaginaria, Guayaquil, 2003), Duro con ella. Antología (1971/1996). 25 años de fatigosa poesía (UJAT, Poetas de Hoy, 2003), A todo nada (IVEC, 2013), y, Sobresaturaciones (UJAT, 2014). Falleció de un paro cardiaco entre el lunes 6 de marzo de 2017 en Villahermosa, ciudad del sureste de mexicano, unos días antes de cumplir 70 años. Sus restos mortales fueron encontrados hasta el miércoles 8, incinerados el sábado 18, su cenizas fueron recibidas por sus alumnos.