Hoy nos convoca hablar de un libro que nos sorprende por diversas razones. Desde el título mismo que hace alusión a un célebre teólogo escandinavo Nils Runeberg estudioso de los misterios que envolvió la vida de Judas Iscariote sobre el que Jorge Luis Borges escribió un erudito ensayo que sin duda cautivó también al escritor y tenor tabasqueño Héctor Palacio, autor de este volumen de relatos que hoy presentamos.

Este, su más reciente libro En busca de Nils Runeberg y otros ejercicios editado por editorial Paxis y la agencia de Noticias SDP es una colección de pequeñas prosas que resulta en su conjunto, una pieza fina de orfebrería de un escritor maduro que muestra originalidad y diversidad al crear con ingenio y experiencia minificciones, cuentos, relatos, narraciones y anécdotas por igual.

Mesa de presentación del libro En busca de Nils Runeberg y otros ejercicios, de Héctor Palacio en la que estuvieron presentes Miguel Ángel Ruiz Magónel, Dionicio Morales, el autor y Norma Domínguez de Dios
Mesa de presentación del libro En busca de Nils Runeberg y otros ejercicios, de Héctor Palacio en la que estuvieron presentes Miguel Ángel Ruiz Magónel, Dionicio Morales, el autor y Norma Domínguez de Dios

Aunque el autor menciona que el libro es un homenaje al extinto escritor mexicano Juan José Arreola, en algunos textos se asoma la sombra cerebral y vanguardista de Jorge Luis Borges – a quien autor tanto admira-, y en ocasiones el buen humor y sarcasmo de Jorge Ibargüengoitia a quien también nombra en uno de los textos. Palacio muestra además una visión crítica e irónica, para examinar y diseccionar al ser humano con fino humor negro y en ocasiones con cierto pesimismo.

La concisión de cada una de las narraciones no hace sino aumentar la sorpresa del lector al descubrir en estas páginas una bitácora de viajes por diversos países y ciudades del mundo que lo han cautivado, de paisajes, escenarios y diversos personajes, -algunos reales y otros ficticios, y de sensaciones oníricas, fisiológicas, nostálgicas, sensoriales y vivenciales.

Su labor profesional  en la música de concierto y el bel canto también dominan en sus relatos, donde además de mostrar conocimiento profundo del tema, sale a flote en forma espontánea la pasión y el temple de quienes ejercen esta actividad artística no sólo en México sino narrando lo que sucede en diversos lugares que lo han cautivado como Nueva York, Lituania, Tokio y Berlín entre otros.

El libro dividido en cuatro capítulos sólo por numerales, me sugiere la composición de una sinfonía, donde cada movimiento tiene su ritmo y estructura diferente, para rematar la obra con una coda,  como la parte que Palacio añade al período final de su pieza literaria que sin pretenderlo, sigue un discurso musical.

Todos los textos, narrados mediante un lenguaje aparentemente sencillo, pero rico en información, idioma original y precisión de lugares, fechas, nombres y descripciones en forma circular al estilo costumbrista, nos permiten hacer una lectura vivencial para recorrer guiados por su prosa, esos territorios reales o ficticios que surgen de la imaginación de su autor.

Con este nuevo libro, celebramos que Héctor además de ensayista, columnista y narrador, pueda definir su esencia de hombre de trópico, intenso y creativo con una sola una palabra: pasión, porque al mismo tiempo la palabra es pasión y èl la ejerce notablemente con  temple y acertada destreza.

Por todo esto, es  importante acercarnos a este nuevo libro de relatos que aparece como una ínsula dentro de la nueva narrativa mexicana. Conocer la obra literaria de Héctor Palacio es conocer a un autor accesible; muy cercano y seguido por cientos de lectores a través de las redes sociales que él maneja como pocos con sentido crítico, honesto y responsable en medio de tanto caos y frivolidad.

Finalmente, recomiendo este manojo de textos; de cosmopolitas ficciones de Héctor Palacio que son una invitación permanente al lector para acercarse a un mundo lúdico y fascinante donde mito y realidad se mezclan, se superponen y a veces hasta llegan a encontrarse. Estos relatos son un pasaporte y una bitácora de viajes para iniciar una excursión cuyo objetivo es el deleite de quienes gustan de la buena literatura.

*Texto leído el martes 13 de diciembre en el auditorio del Museo Regional de Antropología Carlos Pellicer Cámara, donde se llevó a cabo la presentación del libro En busca de Nils Runeberg y otros ejercicios, del tenor Héctor Palacio. Los comentarios estuvieron a cargo de Norma Domínguez de Dios, Dionicio Morales y Miguel Ángel Ruiz Magdónel.