Con mucho menos difusión que los museos de la capital del estado de Tabasco y situado en una población de tan sólo 2,880 habitantes según el censo de 2010 de INEGI, funciona el Museo Comunitario de la Virgen de Cupilco, en el municipio de Comalcalco. Este recinto no pertenece a la red nacional de museos bajo custodia del INAH o el INBA, ni tampoco se encuentra bajo la jurisdicción del Instituto Estatal de Cultura del Gobierno de Tabasco, pero funciona, y lo hace bien.

El Museo Comunitario de Cupilco comenzó a planearse en el año 2010 a partir de la misma comunidad, con el respaldo entusiasta del Pbro. Enrico Lazzaroni y con un proyecto apoyado por los historiadores Massimo de Giuseppe (Universidad IULM de Milán), Hilda Iparraguirre, Cinthya Luarte y Rocío Martínez de la Escuela Nacional de Antropología del INAH.

Para crearlo se efectuaron talleres con la población local sobre historia oral y funcionamiento de museos comunitarios. Entonces dio inicio la  recopilación de la memoria histórica demandada por la misma población. Se conjuntaron recuerdos y datos sobre la historia de Cupilco y en especial de una escultura -aparentemente de origen español-, que representa a la Virgen de la Asunción de María. Imagen que de acuerdo a la historia local fue descubierta en el siglo XVIII por unos ancianos de Ayapa en Paraíso y que al ser trasladada decidió afincar su culto en Cupilco, lo que daría origen al peculiar santuario de este poblado.

Algunos de los ponentes en la primera mesa de trabajo como (de izquierda a derecha) la Antrop. Flora Salazar, la historiadora Hilda Iparraguirre, el historiador y organizador académico del evento Massimo de Giuseppe y la Arqlga. Miriam Judith Gallegos, foto cortesía de Gallegos Gómora
Algunos de los ponentes en la primer mesa de trabajo (de izquierda a derecha) como la Antrop. Flora Salazar, la historiadora Hilda Iparraguirre, el historiador y organizador académico del evento Massimo de Giuseppe y la Arqlga. Miriam Judith Gallegos, foto cortesía de Gallegos Gómora

Para formar el cedulario y los coloridos murales que acompañan el recorrido se utilizaron fragmentos de la información recopilada en la comunidad. Entre la colectividad se elaboró  el mobiliario; se ordenaron los vestidos que componen el ajuar de la virgen y se conformó el grupo de mujeres encargadas de cambiar la vestimenta a la imagen, el aseo y resguardo de las prendas; pero también se reunieron piezas arqueológicas y etnográficas donadas por la propia población con el fin de exhibirse en su museo. Toda la comunidad participó de algún modo en su conformación, incluyendo la construcción del espacio donde participo gente de Cupilco, Ayapa e Iquinupa, uniendo grupos antagónicos por años.[1]

Desde su inauguración el 1º de junio de 2013,[2] en el recinto se ofrecen visitas guiadas conducidas por voluntarios locales, generalmente jóvenes estudiantes que donan parte de su tiempo libre en beneficio de su museo.  Aparte, en el vestíbulo de acceso ocurren presentaciones de libros; juegos, concursos y dinámicas con motivo del Día del Niño; concursos de dibujos; exposición de fotografías y libros; se presentó una exposición botánica titulada “La riqueza medicinal de las plantas” elaborada por los propios guías del museo; y se han mostrado obras de artistas locales o vinculados con el museo como el pintor local Eliazar Hernández, a quien conocemos los que residimos en Villahermosa, por sus murales en el edificio del ayuntamiento de Centro o las imágenes que dan vida al tanque elevado de Paseo Usumacinta.

En diciembre del año 2013 se efectuó en el lugar el “Encuentro de Museos Comunitarios: entre Historia y Memoria”, que reunió las experiencias de este tipo de museos en Puebla, Oaxaca, Yucatán, Tabasco y la república de El Salvador. En esta ocasión  jóvenes estudiantes de licenciatura y posgrado también presentaron los resultados de sus primeros pasos en la investigación científica. Y un dato importante, varios trabajadores del Museo de Cupilco participaron como ponentes, acción que impulsa el museo y refuerza el vínculo entre éste y la colectividad local.

La semana pasada, los días 21 y 22 de julio de 2016 se realizó el “II Encuentro entre Historia y Memoria: del Pasado al Territorio”. Aunque en la inauguración del evento participaron los titulares del Ayuntamiento de Comalcalco y el Instituto Estatal de Cultura del estado, la organización del evento corrió a cargo de la comunidad, del personal del museo y los guías voluntarios, así como de algunos miembros del comité académico del recinto y el presbítero de la parroquia de la Virgen de la Asunción, en torno a la cual se forjó el museo.

Al evento llegaron pobladores de Cupilco de habla náhuatl, gente de Villahermosa e incluso estudiantes de historia de origen y lengua yokot’an. Hubo ponentes provenientes de Tabasco, Chiapas, Ciudad de México y Milán, todos reunidos en un pequeño poblado en la Chontalpa tabasqueña junto a una colorida y bien conocida iglesia.

La variedad de temas expuestos giró en torno a la identidad, memoria histórica, territorio –y sus transformaciones-, localidad y globalidad, abarcando desde la época prehispánica en la región, hasta la música que crean jóvenes tzotziles de Chiapas, como los logros y desventuras de la universidad intercultural. Existe la posibilidad de que se publiquen los trabajos lo que permitiría que la información escuchada y vista por alrededor de 50 individuos pueda llegar a más gente. Fueron trabajos razonados, producto de investigaciones de estudiosos con una larga trayectoria pero también de jóvenes investigadores en ciencias sociales que abordan temas diferentes, asociados a las generaciones Y -milenial- y Z, tan vinculadas con la tecnología desde su nacimiento.

La hospitalidad de la comunidad de Cupilco con todos los participantes y el ambiente que generaron durante las presentaciones, especialmente cuando todos comíamos juntos como una gran familia el sabroso uliche o los chanchamitos que ellos prepararon, hicieron que muchos de los ponentes sintiéramos que era uno de los mejores espacios en donde nos había tocado presentar un trabajo. Y esta es la fortaleza del museo, su gente, interesada en cuidar su historia y mantener viva su comunidad, porque como dijo un joven historiador tamulteco que asistió al evento: “sin memoria no hay historia”, se pierde la identidad y el vínculo que tenemos con nuestro entorno.

La vinculación del museo comunitario parte de su vinculación con la comunidad, sienta un precedente a seguir en otros recintos donde es necesario no sólo conocer a sus públicos, sino trabajar de forma dura para generar un medio participativo donde todos resulten beneficiados.

[1] Para más información sobre la conformación del museo pueden consultarse en línea las siguientes páginas: http://santuariocupilco.jimdo.com/patrimonio-cultural/museo-de-la-virgen/  y http://museocupilco.jimdo.com/  y https://www.facebook.com/museodecupilco/?fref=ts

[2] El museo se encuentra en el poblado de Cupilco, funciona sábados y domingos de 9-15 horas. Para comunicarse con éste y solicitar informes sobre horarios y costo puede llamarse al teléfono 01(914)3366115 o enviar un correo electrónico a museocupilco@gmail.com

 

 

 

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Mtra. Miriam Judith Gallegos Gómora nació en la Ciudad de México. Es arqueóloga por la ENAH, maestra en Restauración Arquitectónica de Monumentos Históricos por la ENCRYM, tiene estudios completos del doctorado en Antropología por la UNAM y es doctora en Educación por el Centro Internacional de Posgrado. Actualmente es Profesor Investigador del INAH-Tabasco y titular de dos proyectos de investigación financiados y autorizados por el INAH: Proyecto arqueológico Jonuta y Mujeres prehispánicas e indígenas yokot’an. Gallegos Gómora es considera una de las especialistas destacada en arqueología maya; figurillas y rol social de la mujer prehispánica. Desde noviembre de 1994 radica en Tabasco, donde labora para el Instituto Nacional de Antropología e Historia. En 1993 recibió el Premio Francisco de la Maza.