18 de junio  El llamado poeta joven de Tabasco, también se ocupó de la ciudad en sus versos, y aunque pudiéramos decir que esta ciudad no es concretamente la nuestra, que no acaso en la literatura no todas las ciudades podrían ser una y varias al mismo tiempo.

 

 

ÉPICA

José Carlos Becerra

 

Me duele esta ciudad,

me duele esta ciudad cuyo progreso se me viene encima

como un muerto invencible,

como las espaldas de la eternidad dormida sobre cada una de mis preguntas.

Me duelen todos ustedes que tienen por hombro izquierdo una lágrima,

ese llanto es una aventura fatigada,

una mala razón para exhibir las mejillas.

 

En estas palabras hay un poco de polvo de polvo egipcio,

hay unas cuantas vendas, hay un olor de pirámides adormecidas en el algodón del pasado

y hay también esa nostalgia que nos invade en ciertas tardes,

cuando la lluvia se enreda en nuestro corazón como los cabellos húmedos y largos

de una mujer desconocida.

 

Estuve atento a la edificación de los templos, al trazo de las grandes avenidas,

a la proclamación de los hospitales, a la frase secreta de los enfermos,

vi morir los antiguos guerreros,

sentí cómo ardían los ángeles por el olor a vuelo quemado.

 

Me duele, pues, esta convocatoria inofensiva, esta novia de blanco

esta mirada que cruzo con mi madre muerta,

esta espina que corre por la voz, estas ganas de reír y llorar a mansalva,

y el trabajo de ustedes, los constructores de la nueva ciudad,

los sacerdotes de las nuevas costumbres, los muertos del futuro.

 

Me duele la pulcritud inútil, la voluntad académica,

la cortesía de los ciegos,

la caricia torva como una virgen insatisfecha.

 

Mirad las excavaciones de la noche,

Escuchen a Lázaro conversando con sus sepultureros, mostrándoles su anillo de compromiso con la Divinidad.

Vean a Lázaro en el restaurante y en el tranvía,

en el ataúd y en el puente, en el animal y en su plato de carne.

 

Sí, me duele este atardecer,

Esta boca de sol y de verano.

 

 

Tomado de El otoño recorre las islas. Obra poética 1961/1970. Era/UAM. Cuarta reimpresión. 1997

 

 

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Luis Acopa. Nació vivo en Villahermosa, Tabasco. Estudió la Licenciatura en Historia y la Maestría en Ciencias Sociales en la UJAT. Presentador, moderador y encarretador de almas para proyectos literarios de investigación ortodoxa y experimental. Compilador y autor de Érase una vez un cuento. Compendio general del cuento en Tabasco, tomo I y II, trabajo que reúne por vez primera el acervo narrativo en el Estado. Desde 2005, labora para el Fondo Editorial Universitario, adscrito a la Dirección de Difusión Cultural, donde ha editado más de 100 libros académicos, literarios y de arte. Actualmente es Jefe del Departamento Editorial Cultural y Profesor del Centro de Desarrollo de las de la UJAT.