11 de junio  Utilizando la creación de una ciudad paralela el escritor Vicente Gómez Montero, construye una postal que nos recuerda a la Villahermosa de finales del siglo XX. San Monté, parece decirnos mucho más de la historia contemporánea de Villahermosa de lo que los libros de texto nos ilustran.

 XVII Para espiar a los poetas
(Fragmento)
 Vicente Gómez Montero

Llega Azafel a San Monté cuando corren los últimos años del siglo XX.

Los habitantes de la ciudad están hartos de comer orquídeas sanmontinas, que provocan el olvido del pasado y el no pensar en el futuro. Por esta causa, todos viven un grandilocuente hoy de exacta contemporaneidad. Comanda los destinos del puerto aquel hijo del gobernante falaz, a quien todos quisieron sus arrebatos de cólera y por su rompiente ego que hizo poner a San Monté en los primeros lugares de producción de la república. Ahora comanda los destinos del puerto el hijo de producción de la república. Ahora comanda los destinos del puerto el hijo de aquel prócer de la rencilla y el mal gusto, uno que abotaga las desigualdades sociales, uno que piensa primero en sí que en los demás. Aunque la historia de éste es paralela a la del ángel, pudiéramos muy bien alejarlas, pero como se entremezcla el cuento del hijo del gobernador con el de su oponente político, así la historia del ángel se entrelaza con la de los curiosos intelectuales del café La unión. Por ello, debemos referirla con brevedad, exponiendo las querellas y sentires de uno y otro pensamiento.

Menelao Testaferro rige el gobierno de San Monté con hosca mano. Engaña al pueblo para que voten por él y a los grandes jerarcas para que patrocinen su campaña. En ella sólo ofrece rasgos visibles para quienes trafican con droga, para quienes violan todo precepto de la Constitución ofreciendo sustancias en escuelas, bares, discotecas. Ellos financiaron realmente a Testaferro. Cuando ya están sojuzgados los maniqueos exabruptos del partido opositor, comandado por Archipiélago Mendoza, Testaferro, en recuerdo a su raigambre sojuzgante, azuza a su guardia de corps, los malsanos hombres de negro liderados por Amfortas de Bors, para que apabullen cualquier movimiento de protesta. El movimiento es muy bien visto por los representantes de las grandes casas así como por el obispo Salmerón Bedoya, quien representa los otros estadios de la oligarquía sanmontina. Con esos tres pilares, Testaferro forja el suntuoso edificio de la intolerancia. Mendoza desapareció una noche. Nunca volvieron a verlo en los mítines o cafés donde exponía planes o resistencias. Sus seguidores fueron arrojados al mar como pasto de los tiburones que merodearon por los acantilados. Su esposa y su hijo corrieron el mismo destino.

Tomado de: La pandilla de la Musa. Vitage Ediciones. 2015

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Luis Acopa. Nació vivo en Villahermosa, Tabasco. Estudió la Licenciatura en Historia y la Maestría en Ciencias Sociales en la UJAT. Presentador, moderador y encarretador de almas para proyectos literarios de investigación ortodoxa y experimental. Compilador y autor de Érase una vez un cuento. Compendio general del cuento en Tabasco, tomo I y II, trabajo que reúne por vez primera el acervo narrativo en el Estado. Desde 2005, labora para el Fondo Editorial Universitario, adscrito a la Dirección de Difusión Cultural, donde ha editado más de 100 libros académicos, literarios y de arte. Actualmente es Jefe del Departamento Editorial Cultural y Profesor del Centro de Desarrollo de las de la UJAT.