Puntodereunión. Abril 20 de 2016. Villahermosa.- Hace cuatro años, el 20 de abril de 2012, se inauguró de manera formal aunque tímida y sin los fulgores institucionales el Centro de la Imagen de Tabasco que sería más conocico por sus siglas como CIT. La inauguración desangelada del recinto cultural resumió en parte los sentimientos encontrados que despertaba en la vivaz y creciente comunidad fotográfica local.

Para la sede del CIT que en teoría estaría destinado a la exposición, formación y producción fotográfica de autor, se rescató la infraestructura en la zona cultural Cicom que durante años se mantuvo al servicio de otras instituciones. Se cumplíió un largo sueño que se venía planteando cada sexenio desde muchos años atras en los encuentros electorales entre la aspirantes a gobernar el estado y la comunidad de creadores. Además, se recuperaba para la cultura local la presencia de la fotógrafa Yolanda Andrade quien además de exponer y dar talleres fue la madrina del primer diplomado fotográfico que se ofreció en ese espacio.

Pero el proyecto, que venía de unos de los gobiernos estatales más criticados por corrupción: el granierismo, nacía sin agenda, sin proyecto académico ni planes de investigación. En resumen, el Centro tenía un nombre pomposo que se calcaba tal cual del Centro de la Imagen nacional. Y para colmo, lo dirigía un fotógrafo a quien se le reconocía su participación en la divulgación de arte de la lente pero tambien se le criticaba de obediencia institucional y de privilegiar a sus amigos de grupo.

Un día antes o dos, desde muy temprano avisaron a los fotógrafos que, por fin, ese 20 de abril que fue viernes, a las 7 de la noche, sería inaugurado el Centro de la Imagen de Tabasco en el conjunto CICOM (Planta baja del Centro Cinematográfico del Sureste CCS). El proyecto se anunció a finales del 2010, y dio sus primeros pasos en junio del 2011 con un Diplomado de Fotografía cuya coordinadora académica fue Yolanda Andrade. La fotógrafa tabasqueña lamentablemente no estuvo de cuerpo presente.

Con parte de los trabajos obtenidos en este diplomado se realizó una exposición fotográfica en el Jaguar despertado en septiembre del 2011 (del que se prometió catálogo y se cumplió hasta el año 2015). Uno año después de concluido el diplomado se esperaba la entrega de los papelitos, y claro, la inauguración del Centro siempre pospuesta porque, si bien ya se tenía anunciado, aún no estaba equipado totalmente.

En el proyecto, se reconocía el compromiso del Instituto Estatal de Cultura de Tabasco dirigido por Norma Cárdenas -se tardó seis años pero cumplió-, y el perseverante oficio –hay que decirlo- del fotógrafo Ignacio Osorio. En esos entonces se decía que el Centro de la Imagen Tabasco contará con salones, laboratorios, galería, sala de conferencias, bibliotecas, una fototeca, entre otras exquisiteces.

A cuatro años de inaugurarse ya se conocen sus alcances y propuestas, aunque también, se cumplieron muchos de las críticas anunciadas. Se han impartido cuatro diplomados, se han presentado varias exposiciones, se publicaron dos catálogos colectivos, pero en el CIT terminó imponiéndose el amiguismo y la visión anquilosada, la falta de crítica, y el continuo calco como la creación de una Consejo Fotográfico.

El Centro de la Imagen de Tabasco CIT y el Centro Cinematográfico del Sureste CCS, están duplicando membrete y esfuerzo, por lo que las sugerencias de sentido común indican que a corto plazo lo conveniente es que deben fusionarse y combinar estrategias académicas, incluso, integrar a otras áreas visuales. Pero sobre todo, tanto uno como otro, son proyectos cojos, pues faltan un área de foto investigación y la enseñanza de la fotografía. Por supuesto, el CIT  es un gran avance para la formación cultural en Tabasco.

Las cosas empezaron mal. En esa ocasión durante la inauguración se entregaron los documentos del primer Diplomado que resultaron un fiasco: un simple papel, un documento que de tan sencillo parecía una broma -incluso sin una carpeta-, sin la relación de maestros ni materias, y sin la firma de la maestra Yolanda quien fue la coordinadora académica del Diplomado avalado por el INBA, y sin los sellos formales de estudios del INBA.

La ausencia inexplicable de Yolanda Andrade  se sintió como una falta de consideración a su persona, ya que estuvo con el grupo durante todos los módulos, y su propio módulo fue para el gusto general uno de los más atractivos.

La maestra Yolanda, que se enteró del enojo de los fotógrafos tabasqueños a través de las redes sociales, se comprometería a investigar en la Coordinación de Creadores en los Estados del CONACULTA para saber sí se entregaría ese documento, que nunca llegó.

Por lo pronto, el Centro de la Imagen cumple cuatro años, y si bien, al principio tenía todo para convertirse en la punta de lanza de un movimiento fotográfico en Tabasco, se pasmó. Lo cierto es que no se sabe si fue por el continuismo del coordinador o por la apatía y hasta resabios de la propio colectivo fotográfico, que también mata pulgas y amores con singular querencia.

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Juan de Jesús López es escritor, periodista y fotógrafo nacido en Cárdenas, Tab., México (27 de marzo de 1967). Tiene publicado los libros de poesía Turuntuneando (UJAT/2005), de fotografía Ruega por nosotros (UJAT/2011), y de ensayo La fabulación del trópico en ruinas. Tres poetas en Tabasco (por aparecer bajo el sello del IEC/2017). Como escritor, su formación la inició en los talleres literarios de Tabasco y la continuó en el Diplomado de Literatura de la UJAT (UJAT-Sociedad de Escritores de Tabasco 1998). Sus trabajos literarios, ensayísticos y periodísticos aparecen en revistas y antologías literarias: José Carlos Becerra. Los signos de la búsqueda (CONACULTA/ UJAT/ 2002), Cartonistas de indias y poetas (IV Comité Regional de la CONALMEX/UNESCO/ 2002), Férido Castillo. Surco a la luz (UJAT/ 2003), Bajo la mirada de la ceiba. Artistas plásticos de Tabasco (UJAT/ 2006), Lengua de trapo. Doce relatos políticos jamás leídos en Tabasco (PACMYC/ 2006) Erase una vez un cuento. Compendio General del Cuento en Tabasco II (PACMYC/ 2010), Mujeres de miel (Gobierno del Estado/ IEC/ 2010), La importancia de llamarse Gabriela (Arqueros del viento/ 2012). Por el lado de la creación fotográfica sus estudios formales los inició en el Diplomado de Fotografía de la UJAT (UJAT 2008) y los continuó en el Diplomado de Fotografía del Centro de la Imagen de Tabasco (CONACULTA-IEC 2011). Ha participado en varias exposiciones colectivas entre las que destacan: Intromisiones (CCV/2007), Expresiones encontradas (Instituto Juárez/ UJAT/ 2009), Revolucionarios de hoy (Instituto Juárez/ UJAT/ 2010), 11/20 Muestra de fotografía contemporánea tabasqueña (Instituto Juárez/ UJAT/ 2011) y Refugio de luz. Muestra de fotografía estenopeica (Refugio de la luna/2012). En el 2012 fue seleccionado para la exposición colectiva itinerante Arte Visual 15 que recorrió su estado natal, también integró en las muestras colectivas Identidades. Intercambio de Artes Visuales Tabasco-Cuba (en 2013), y Fotografía Contemporánea F4CTORES (en 2014), ambas preparadas por la UJAT. En 2016 fue seleccionado con su políptico Cuando ocurre lo que mira el que vive. Petrofabulaciones, en el 4to Encuentro Contemporáneo de Artes Plásticas Sur-Sureste (Secretaría de Cultura Federal/IEC, 2016) Actualmente, realiza una investigación sobre la historia de la fotografía en Tabasco que se titula Miraoyo, apuntes para una cronología de la fotografía en Tabasco. En el diarismo cultural ha colaborado en las revistas culturales CasatomadA, Lunes Especial, Tierra Adentro, Gaceta Universitaria de la UJAT, Presencia, Signos de la UPCh, y en periódicos villahermosinos como El Sureste de Tabasco, Milenio Tabasco, Diario de Tabasco y Liberación Tabasco. Sus primeras colaboraciones aparecieron en la primer revista literaria creada en Tabasco en 1997: CasatomadA, y en 2015 funda y dirige la revista cultural en línea puntodereunion.com.mx En 2017, cumplió 20 años de trabajo en el oficio del periodismo cultural y medio siglo de vida, pero eso, ya es otro asunto.