El dios del amor para unos se llama Eros y para otros, Cupidos, es uno de esos personajes que cambia de identidad quizá para sorprender a la personas que bajo sus juegos libidinales e influjos dopaminosos. Como sea, una cosa es segura, se caracteriza por ser una fuerza inquieta e insatisfecha según los especialistas terrenales que estudian los asuntos del cuerpo y en especial de la sesera y las historias cordiales.

En un principio se consideraba que Cupido, o Eros, había nacido a la par de Gea y del Caos. También se piensa que este dios que los pintores muestran como un niño con alas y flechas nació del Huevo Original engendrado por la Noche cuyas dos mitades al romperse formaron el cielo y la tierra respectivamente.

Otras versiones que insistían en verlo como un dios menor, y que le quitaban el simbolismo de cohesión interna del cosmos, apuntaban que Eros era un genio intermediario entre los hombres y los dioses, y que había nacido de Poros (el Recurso) y Penía (la Pobreza). Se caracteriza por ser una fuerza inquieta e insatisfecha.

La tradición más aceptada y difundida establece que este niñote volador que gusta de machihembrar pasiones con malquerencias, de combinar los sexos de concha pulposo con puntas de redonda eréctilidad, es hijo de Afrodita (nótese el linaje: diosa del amor) y de Hermes (mensajero de los dioses).

Gracias a los poetas clásicos Eros adquirió su fisonomía más conocida que es la de un niño alado, que se divierte llevando el desasosiego a los corazones que se inflaman con la erotoxina del amor. Aunque se debe aclarar que esas versiones ya fueron desmentidas por los científicos anticupidiano, quienes dicen que, más bien el tufo de los amantes es que excita y no es a la altura del corazón sino en la cúspide de los hemisferios cerebrales.

De acuerdo con el árbol genealógico más conocido y aceptado de Cupido-Eros es que, el tradicional niño alado es hijo de Hermes y Artemisa (hija de Zeus y Perséfone). Por otro lado, en el plano mítico, se ha descubierto que hay diversas genealogías para este dios, incluso, en sordina, se cuenta que tiene un medio hermano o hermano gemelo incómodo por sus apetencias y juegos carnales heterodoxos al que llaman, Anteros -amor contrario o recíproco- que es hijo de Ares (dios de la Guerra) y Afrodita (hija de Zeus y Dione).

Puede ser que según ciertas representaciones, Cupido-Eros inflame a los amantes con la llama del amor en la cabeza o los hiera con las flechas en el corazón, lo cierto es que, en su ingenua apariencia, se adivina a un dios poderoso y grande que motiva grandes hazañas en la historia o pequeñas que se viven día con día en la sencilla banalidad de un chocolate o una rosa.

Una de las historias más conocidas y además muy romántica donde interviene Eros-cupido es aquella en la que se enamora de la mortal Psique, y de cómo pierde a su amada y luego la recupera casándose con ella. En ocasiones, se le llama Amor o Amores, pero su versión latina –de la que somos herederos- es conocida como Cupido.

(Para ver más, aquí https://juntoalbosque.files.wordpress.com/2009/04/dioses-y-heroes-de-la-antigua-grecia.pdf y aquí http://mitosyleyendascr.com/mitologia-griega/grecia31/)

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