Foto Juan de Jesús López
Foto Juan de Jesús López

Me puse a pensar en todos los regalos que como familia hemos obsequiado en los últimos diez años en las celebraciones de bautizos, primeros años, piñatas y más piñatas, comuniones, bodas, y más cumpleaños, ¡los dorados XV! de hijas de parientes y amigos, y en todas estas celebraciones encuentro con sorpresa que siempre he pensado en la pequeña personita o bella adolescente, en lo que lo que podría regalar de acuerdo a los gustos del festejado o los de sus papás.

Y pienso para mí misma, así, con globlito pensador -qué obviamente tendrán que imaginar, voz en off de Puntodereunión:

Si yo fuera su mamá (de RE o Mx), me gustaría que a mi hijo le obsequiaran esa pintura que vi en tal galería o mínimo la mochila, la playera, la libreta que trae pintada la obra más importante de la exposición en turno en el Tamayo, en el MAC o en FONART!!

Es así que esta mamá amante del Arte y dedicada al Arte desde temprana edad, como madre de dos hijos, me he dado a la tarea de pensar en cuál sería el mejor regalo.

Muchas veces me he permitido regalar y regalarme Arte, poco a poco se me ha vuelto una adicción, así como compras ese vestido que no necesitas también compras ese cuadro que no necesitas, sin embargo, la diferencia de comprar un vestido y comprar una pieza o un “cuadro” es que con el tiempo la pieza de arte sube su valor sentimental y económico, por eso es tan difícil para un incipiente o consagrado coleccionista regalar una pieza de su propia colección (los coleccionistas con mayor volumen de obra tienen espacios dedicados especialmente para el almacenaje de sus piezas) y por supuesto que quien colecciona lo hace porque sabe que es una inversión que no solo decorará sus paredes o enriquecerá sus arcas como el pato Donald (almacenaje). Así que si alguien te regala arte piensa dos veces en menospreciar ese detalle, aunque no te guste lo que te obsequiaron valora el esfuerzo y la dedicación que puso tu benefactor, te regaló un símbolo de amor con valor agregado, disfrútalo y comienza tu también a ser adictivo, yo ya soy adicta, lo soy a partir de que adquirí mi primera pieza hará unos cuantos ayeres en la primera exposición que monté en mi primer trabajo remunerado como museógrafa.

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Si regalo arte lo hago como pensando en cualquier otro regalo: en qué le gustaría a esa persona, en lo que son, a lo que se dedican, sus gustos y el afecto que pueden tomarle a una pieza de arte. Para esto hay muchísimas opciones y en muchísimas presentaciones (aunque suene a comercial de tienda departamental) originales: pintura, escultura, ilustraciones, grabados, dibujos, gráfica digital autorizada -o giclée- y arte objeto, hasta artículos que se derivan de una pieza original, que con el tiempo son opciones para comenzar una pequeña colección de arte.

Siempre hay una buena opción siempre y cuando el que va a regalar desee tomarse el tiempo necesario para visitar espacios como la Galería de Arte MDC (mi galería) o también consultarme cuál podría ser el regalo ideal. Sabiendo qué presupuesto va a dedicar una persona a un obsequió, a quién va dirigido, yo puedo orientarla.

¿Y qué pasa con los que ni regalado desean recibir una pieza de arte? De que los hay, los hay, en serio, para estas personas posiblemente debería yo a diario escribir en sus muros de Facebook quién es este o aquél creativo (pintor, fotógrafo, escultor, grabador, etc.) así conocerían un poco más de lo que estamos haciendo los promotores en Tabasco y lo que hacen nuestros creadores que luchan día a día por producir su obra y con ella poner su huella en el escenario local y nacional.

Alguno me dirá: El arte es caro. Falso. Si no te alcanza, entonces júntate con los amigos o los primos y has una vaquita para regalar esa escultura que tanto admira tu tío que va a cumplir sus 70 años. Siempre encuentras una buena solución para regalar arte. Además de que, regalar arte es una inversión. Regalar arte no es cuestión de dinero, es cuestión de saber; es cuestión de aprender a conocer el trabajo artístico que se está produciendo en el estado en este caso.

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Sara Alicia Priego Pérez (nació el 3 de marzo de 1970, en Villahermosa, Tabasco), es Maestra en Promoción y Desarrollo Cultural (UAC), Historiadora (UJAT) Museógrafa (ENCRyM del INAH), Diseñadora de Interiores (IAD) y fotógrafa (INAH ENCRyM del INAH). A partir de 1996 incursiona en la fotografía de autor y desde el 2000 como Gestora y Museógrafa en el estado de Tabasco y México. Es miembro de Enfocarte Círculo Fotográfico, desde 1996 ha expuesto sus obras fotográficas de manera colectiva e individual en galerías de Tabasco, Jalisco y en Distrito Federal, y aparece, en catálogos editados por la UJAT y por el IEC, así como en los libros: Senderos de luz (EnfocArte 2012), Fotografía Contemporánea en Tabasco Vol. I y II (IEC; CONACULTA, 2014). Desde 2010 dirige la empresa Museográfica Desarrollo Cultural, dedicada a la gestión y desarrollo de las artes visuales en Tabasco y México. Y a partir de 2014 dirige la Galería de Arte MDC.