En Tabasco la fotografía de desnudo es uno de los géneros más frecuentados por los autores de la lente: pian pianito, el erotismo palpitante como deseo constante y como liberación, como encuentro y como navegación por un territorio que se parece a la tierra donde se da, lleno de humores incandescentes, de enamoramientos visuales que se dan cuando menos se les espera. Como fotógrafo Ricardo Cámara Córdova no podía ser ajeno a ese talante creativo que a lo largo de casi cuarenta años de que la fotografía está presente en las galerías del estado: Cuando la vida despierta, es un breve muestrario de ese enamoramiento visual, de esa iniciación que tiene la milagrería de la coincidencia y la provocación. Sobre el proyecto, Cámara Córdova platica para Puntodereunión, que nació a raíz de que la modelo deseaba unas fotos desnuda: estudiaba teatro y traía su credencial de elector para demostrar que era mayor de edad. “Fue complicado al inicio, por la inexperiencia en la fotografía de mi parte y de ella cómo modelo aunque iniciaba su formación como actriz, sin embargo, gracias a la amistad entre los dos logramos el trabajo”. Cuando la vida despierta, habla de una jovencísima mujer que deseaba recordar su cuerpo, su antes del que quizá podremos ver sus después, al mismo tiempo que el fotógrafo nos habla de la vida de una mujer que despierta una mañana como una alegoría del despertar de la vida. Y es, una mirada en torno al cuerpo, a sus volúmenes que son “más tierra y más fuego que cielo” como diría el poeta del edén del Sureste. Este es un trabajo del que apenas se conocían una o dos fotos en exposiciones colectivas pero gracias al entusiasmo propinado por la fotógrafa Ana Durán Penabad, Ricardo nos regala una aproximación mayor (Puntodereunión).

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Ricardo Cámara Córdova (Manzanillo, Colima. 1973). Hijo de padre carmelita y madre villahermosina, nació en Manzanillo mientras su padre colaboraba en una empresa que hacía trabajos para la Marina de México. Sus primeros años los vivió en la ciudad de Campeche pero radica en Villahermosa desde 1978, donde ha cursado todos sus estudios hasta los profesionales en contaduría pública. La fotografía ha sido una constante en su vida desde niño cuando revisaba por largas horas el álbum familiar, pero se convertiría en su forma de ver y contar la vida cuando –en el 2006- tomó el taller independiente que luego se convirtió en grupo fotográfico, El ojo intruso, encabezado por el maestro Edmundo Segura, donde compartió proyectos con autores como Juan de Jesús López y Ricardo Torres. Ha expuesto de manera colectiva en el Centro Cultural Villahermosa, Casa de la Cultura de Cárdenas, Galería de Arte Siempreviva, El Refugio de la luna e Instituto Juárez (UJAT). Obtuvo el tercer lugar en el concurso regional de fotografía sobre Medio Ambiente convocado por el IV Comité Regional de la CONALMEX/UNESCO, colaboró para la revista punto de partida de la UNAM, en el número titulado “Diez Poetas de Tabasco" (1970-1985), y realizó el registro fotográfico de las piezas arqueológicas del Parque Museo de La Venta para el catálogo “El Basalto y la Luz” publicado por la UJAT en el 2011.