Juan de Jesús López. Puntodereunión. Tab., México.- Además de la flor de Guayacán que pinta de amarillo gran parte del territorio en la primavera, hay otras flores emblemáticas de Tabasco como las Blancas mariposas y el Tulipán que de hecho forman parte de su heráldica sentimental y tema permanente en la belleza artesanal. Pero, ¿qué tienen en común estas delicadas hermosuras vegetales?, que ninguna de las dos son originarias de “La mejor tierra que el sol alumbra”, según dijo Juan Díaz, capellán de Juan de Grijalva, el explorador que diera nombre al río que hoy pasa frente a Villahermosa.

La aérea flor blanca con la que los jóvenes tabasqueños de la antigua San Juan Bautista se enamoraron y aquella otra de rojas fabulaciones intensísimas con la que se embellecieron las tabasqueñas los domingos de zapateado, llegaron en algún momento del continente asiático y encontraron tierra fértil en el trópico húmedo, y como era natural, en el arte de sus pintores y poetas populares.

Los tabasqueños hicieron suya a la Hedychium coronarium conocida como “Jazmín”, y la bautizaron como “Blancas Mariposas”. Además, la convirtieron en la protagonista del himno tabasqueño que le ha dado vuelta al mundo: Mis blancas mariposas, escrito por José Claro García y musicalizado por Cecilio Cupido.

Y otro tanto se puede decir de la Hibiscus rosa-sinensis. La “rosa de china” también conocida como “Tulipán tabasqueño” no se queda atrás en querencias pues las habilidosas manos de las artesanas tabasqueñas atrapan sus formas de rojo intenso y la tejen en las famosas tiras bordadas de los vestidos tradicionales que lucen las mujeres en los convites folclóricos.

La flor del amor y algunos otros desórdenes

En el caso de la Hedychium –que significa “fragante nieve”-, se puede decir un poco más. El escritor e investigador cultural Jorge Priego Martínez ha comentado precisamente que el poético nombre de “Blancas Mariposas” se le dio en Tabasco por su parecido de frágil delicadeza con las mariposas. Pero esta flor originaria del Himalaya de hecho tiene varios nombres, al parecer es flor nacional de Cuba mientras que en Argentina se le llama Caña de ámbar.

A propósito de los versos iniciales de la famosa canción, que sonean, “No guardes esas flores, de blancas mariposas,/ Ni mires esas frases, que en ellas escribí”, Priego Martínez comenta que hacen referencia al hecho de que, cuando están secas las flores, se puede escribir con tinta en los pétalos. Esa fue precisamente la costumbre entre los enamorados chocos de principio hasta un poco después de los años setenta del siglo 20 en Tabasco: regalarse flores con frases o versos de poemas amorosos escritos con aquella diminuta letra cursiva en los efímeros pétalos.

Y mientras los más chavos acometían el corazón de la amada en el balcón con declaraciones escritas en ella, en la cocina, con esta misma especie, a la luz del fuego del fogón los ancianos de la casa preparaban sus efusiones para curarse los desórdenes estomacales y sus dolores reumáticos, entre otras dolencias y quebrantos, propios de la edad.

“Aunque sin lugar a dudas, el uso principal que se le ha dado a Hedychium es como planta de ornato, también ha sido empleada en medicina tradicional -especialmente en Asia-, para el tratamiento de dolores de cabeza, contusiones, inflamación, insomnio, desórdenes estomacales y dolores reumáticos. En ensayos in vitro, los aceites esenciales de hojas y rizomas han mostrado actividad antialérgica, citotóxica, antimicótica, antiinflamatoria y hepatoprotectora”, reportan los especialistas en la flora tabasqueña de la UJAT.

Los cambios urbanos influyeron

Los investigadores del Herbario de la División Académica de Ciencias Biológicas de la UJAT Wiliam Alegría González, María de los Ángeles Guadarrama Olivera y Nelly del Carmen Jiménez Pérez, señalan que no son las únicas especies que llegaron para quedarse. A lo largo de los años llegaron muchas especies que, con sus colores y delicadas formas, cambiaron la fisonomía la antigua San Juan Bautista, hoy Villahermosa, ciudad Capital de Tabasco que celebra su Santo Patrono cada 24 de junio.

De esas plantas florales, frutales y ornato que llegaron para quedarse se mencionan a las Almendra, Astronómica, Buganvilia, Crotos, Dracaena, Ficus, Flamboyán, Gardenia, Ixora, Limones, Lluvia de oro, Mango, Marañón, Musaenda, Palma areca, Palma de coco, Palma real (caribeña), Palma Washinghtonia, Palma Livistona, Palma de Navidad o palma de Manila (Veitchia merrillii), Samán, Tulipán de la india y Tulipán de tabasqueñas.

“Cada una de estas plantas se ha introducido a la ciudad de Villahermosa en diferentes épocas, por ejemplo, durante la construcción de la Avenida Adolfo Ruiz Cortines, en las remodelaciones y creación de los parques y de otras avenidas importantes”.

Guadarrama Olivera, quien coordina la publicación “La planta del mes” que se presenta cada treinta días en a través de carteles en recintos como la Librería Universitaria de la UJAT y en las redes sociales, agrega que otro factor importante en la introducción de estos recursos florales son la llegada y establecimiento de los viveros.

La investigadora hace notar un dato curioso. Pese a que la flor Blancas Mariposas fue muy estimada por los villahermosinos hoy casi no se le ve en los patios ni jardines de las casas de la ciudad aunque la siguen cultivando en las comunidades rurales. Lo que ilustra esa forma de querer de los tabasqueños con su cultura en general: Se le presume, pero no se le cuida ni se le quiere.

Difunden cualidades de las plantas

Aún no se conocen estudios sobre el impacto cultural o ambiental de las especies que llegaron para quedarse, lo cierto es que embellecen y rompen la monotonía de los verdes perennes y las grises manchas urbanas.

Por lo pronto, en los carteles de “La planta del mes” que siguen circulando en las redes sociales y en algunos recintos culturales, se dan los pormenores científicos de las distintas especias de acuerdo a la importancia o relación con la temporada. Por ejemplo, en el mes de mayo pasado, tocó el turno al Mango, el “tesoro dorado traído de las tierras de Buda”.

Casi siempre, comenta Guadarrama Olivera, “le damos prioridad a aquellas plantas nativas o mencionamos las especies digamos más conspicuas que se observan en la ciudad pero que también son de fuera. En Tabasco hay muchas especies ‘de fuera’ involucradas en la alimentación o la medicina tradicional como la albahaca, o la canela, etc”.

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Juan de Jesús López es escritor, periodista y fotógrafo nacido en Cárdenas, Tab., México (27 de marzo de 1967). Tiene publicado los libros de poesía Turuntuneando (UJAT/2005), de fotografía Ruega por nosotros (UJAT/2011), y de ensayo La fabulación del trópico en ruinas. Tres poetas en Tabasco (por aparecer bajo el sello del IEC/2017). Como escritor, su formación la inició en los talleres literarios de Tabasco y la continuó en el Diplomado de Literatura de la UJAT (UJAT-Sociedad de Escritores de Tabasco 1998). Sus trabajos literarios, ensayísticos y periodísticos aparecen en revistas y antologías literarias: José Carlos Becerra. Los signos de la búsqueda (CONACULTA/ UJAT/ 2002), Cartonistas de indias y poetas (IV Comité Regional de la CONALMEX/UNESCO/ 2002), Férido Castillo. Surco a la luz (UJAT/ 2003), Bajo la mirada de la ceiba. Artistas plásticos de Tabasco (UJAT/ 2006), Lengua de trapo. Doce relatos políticos jamás leídos en Tabasco (PACMYC/ 2006) Erase una vez un cuento. Compendio General del Cuento en Tabasco II (PACMYC/ 2010), Mujeres de miel (Gobierno del Estado/ IEC/ 2010), La importancia de llamarse Gabriela (Arqueros del viento/ 2012). Por el lado de la creación fotográfica sus estudios formales los inició en el Diplomado de Fotografía de la UJAT (UJAT 2008) y los continuó en el Diplomado de Fotografía del Centro de la Imagen de Tabasco (CONACULTA-IEC 2011). Ha participado en varias exposiciones colectivas entre las que destacan: Intromisiones (CCV/2007), Expresiones encontradas (Instituto Juárez/ UJAT/ 2009), Revolucionarios de hoy (Instituto Juárez/ UJAT/ 2010), 11/20 Muestra de fotografía contemporánea tabasqueña (Instituto Juárez/ UJAT/ 2011) y Refugio de luz. Muestra de fotografía estenopeica (Refugio de la luna/2012). En el 2012 fue seleccionado para la exposición colectiva itinerante Arte Visual 15 que recorrió su estado natal, también integró en las muestras colectivas Identidades. Intercambio de Artes Visuales Tabasco-Cuba (en 2013), y Fotografía Contemporánea F4CTORES (en 2014), ambas preparadas por la UJAT. En 2016 fue seleccionado con su políptico Cuando ocurre lo que mira el que vive. Petrofabulaciones, en el 4to Encuentro Contemporáneo de Artes Plásticas Sur-Sureste (Secretaría de Cultura Federal/IEC, 2016) Actualmente, realiza una investigación sobre la historia de la fotografía en Tabasco que se titula Miraoyo, apuntes para una cronología de la fotografía en Tabasco. En el diarismo cultural ha colaborado en las revistas culturales CasatomadA, Lunes Especial, Tierra Adentro, Gaceta Universitaria de la UJAT, Presencia, Signos de la UPCh, y en periódicos villahermosinos como El Sureste de Tabasco, Milenio Tabasco, Diario de Tabasco y Liberación Tabasco. Sus primeras colaboraciones aparecieron en la primer revista literaria creada en Tabasco en 1997: CasatomadA, y en 2015 funda y dirige la revista cultural en línea puntodereunion.com.mx En 2017, cumplió 20 años de trabajo en el oficio del periodismo cultural y medio siglo de vida, pero eso, ya es otro asunto.